Trabajo en webcam erotica españolas

Ahora trabajo en una webcam erotica españolas, todo amateur y casero. Y es que con el tema de la pandemia me quedé sin trabajo en mi empresa. Así que empecé a buscar trabajos que pudiese realizar desde casa para poder llegar a fin de mes. A mis 47 años encontré una oferta en la que buscaban webcamer, no era algo que me asustase. No obstante, creía que no daría el perfil, soy una mujer gorda, tetona, morena, madura…

Además, mostrarme ante hombres desnuda no me preocupaba, hace años que tengo sexo con quien me apetece. Y es que mi marido tiene disfunción eréctil y con él es un caso perdido. Ya que no sabe usar ni su boca para hacerme una buena comida de coño. Hice la entrevista online y empecé a trabajar, como no tengo hijos y el imbécil de mi marido trabaja todo el día tenía todo el tiempo para dedicarle. La pasion videollamadas sin parar, me sedujo y mucho.

Webcam erotica españolas para gorda en paro

Al principio me iba muy bien, era un buen extra, me lo pasaba genial, estaba todo el día metida en faena. Esto es, jugando sobretodo con chicos jóvenes.  a los que le ponía una madura tetona como yo. Luego había privado que pagaban bastante porque hiciese lo que me pedían, yo no tengo límites. Ya que me gusta todo y soy muy cerda en el sexo. Pero cuando pasaron los meses la cosa empezó a cambiar, pagaban muy poco y no me solucionaban nada.

De hecho no tenía ni para pipas, pero me he convertido en una zorra viciosa que siempre quiere más. En realidad, mi webcam  erotica españolas siempre encendida para ellos y mi coño preparado a todas horas. Ya no frecuento webcams como placercams, olecams, amateur.tv, las de sexomercado y más. Porque lo hago a mi manera. Ya que mis juguetes son mi mejor aliado, les encanta ver cómo me meto ese consolador de 28cm en mi coño y mi culo.

De esta manera me ven follar en el balcón medio desnuda, encima de la lavadora, a veces subo xvideos para que los voyeurs se pajeen. O me grabo en la ducha, en el sofá, encima de la mesa del salón con mi gordo cuerpo y mis tetazas; a veces incluso con mi cuerpo cubierto de comida (helado, nata, yogur, chocolate…)
Ser webcamer gorda ya no es una forma de ganarme la vida, es una forma de vida, morbo, sexo, vicio…

Deja un comentario